Esa fue la historia intima.
Nace en la tierra de la soledad y termina generalmente en el mundo del dolor o en el mejor de los casos en la muerte.
Porque la muerte es tibia cuando se compara con el sufrimiento que causa un amor astillado.
Su comienzo y final son relativos, pues siempre comienza donde termina y termina donde comienza, nace donde muere y muere donde nace.
Parece infinito, pero infinito no es nada, excepto el primer amor.
Sin embargo el primer amor es invisible: Primero se confunde con la madre, luego con algún otro ser, luego otro y tal vez otro, después con la descendencia y al final se termina olvidando cuál fue realmente y ya tampoco importa...
Muy curioso...
Cuando importa no se sabe y cuando se sabe ya no importa.
No existe algo mas engañoso.
El amor y el odio son dos caras de una misma moneda, indivisibles y en perfecta armonía.
Si alguien afirma haber conocido el amor, sin duda alguna manifestó también el odio.
Nadie puede odiar mejor a alguien que su propio amante

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